sábado, 29 de agosto de 2009

odiame con tu odio hermoso...

Ódiame más que a tus desgracias locas,
Aborrece mis versos en tu memoria,
Muerde y come la cabeza de mis venas.

Un sentimiento tuyo es lo que yo quería
Que abatiera el vuelo olvidado de sus piernas…
aun son las tres diez en mi relojeria,
aun es temprano para que a mi pensar vengas.

Aborréceme imperiosa por jamás estar consiente,
Aborréceme fiera cuando mi atención se desvía…

No dejare de hacerlo, lo digo francamente,
Hasta que mi terca costumbre sea soñarte,
Y no necesite viajar dentro mío, para mirarte.

No dejare de hacerlo, no frecuentemente,
Hasta que ya no sienta que sueño al verte…

Mas lo prometo, la próxima seré cognoscente…

Me hallaré para ti mi reina, un mendicante decente…
Así ojala tu odio del amor se vuelva reminiscente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario