Navegar en tus charcos
Caricias cristalinas,
Paseante mojado y frio.
Renacuajo vagabundo
Que no voltea al cielo,
Mísero cómplice
Asesino de miradas,
Promesas vanas
Que andan al alba,
Esqueleto sin carne,
Musculo herido.
Mensajero sin mensaje
A caminar sin rumbo,
Lluvia con sol y aire,
Vuelo de tus alas
Como cuando acaricias
Mis llagas cicatrizadas
Cubiertas de cortas barbas,
Así viene la luna a curtirme,
Tu aroma comparece a respirarme
Y no puedo ni ocultarme
Para que no me invadas,
Puesto que trabas mis palabras
Y no te puedo decir “me agradas”
Cuando quisiera gritar “me gustas”.
Es tan difícil quitarte la mirada
Cuando con tu boca me hablas,
Movimientos hipnóticos,
Brujerías onduladas,
Tentaciones ocultas y negadas,
Imán para mi apellido y mis vocablos,
Labios que me provocas y asesinas
Cada orgullo que palpo en mis cejas,
Y qué complicado, tu y tus ojos
Que me arrastran hasta ellos,
La manera en que hablas,
Tentación de Érato la ninfa,
¡Llevadme al Olimpo Diosa!.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario